Por fin llegó la hora de poner los motores en marcha y apagar los semáforos en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Tras una movido invierno en los despachos del Gran Circo, con el abandono de numerosos equipos y la llegada de otros nuevos, y un gran número de cambios de asiento en las principales escuderías, todos estamos deseando que arranque ya el G.P. de Bahrein este fin de semana para que comience una lucha sin tregua que a priori se presenta muy interesante.
El equipo McLaren Mercedes cuenta con uno de los fichajes estrellas de año, Jenson Button, actual Campeón del Mundo, que se une al habitual de la formación Lewis Hamilton. Es la única escudería que cuenta con dos Campeones del Mundo en sus filas, aunque este dato no es suficiente para garantizar la lucha por el Mundial de Fórmula 1.
La adquisición de la actual escudería Campeona del Mundo, Brawn GP, por parte de Mercedes para crear su propio equipo fue sin duda la novedad más importante no sólo de la pretemporada sino de la Fórmula 1 en los últimos años. A ello se ha unido el fichaje más mediático de los últimos tiempos, el de Michael Schumacher, que tras unos años retirado vuelve a la Fórmula 1 con todo lo necesario para volver a ganar.
El equipo Red Bull Racing es el único de los grandes que mantiene intacta su formación de pilotos. Los actuales subcampeones del Mundo Vettel y Red Bull vuelven a partir en el grupo de favoritos en la lucha por el título, aunque seguirán contando con el hándicap de contar con un motor Renault menos prestacional que el de sus rivales y con una fiabilidad dudosa que el año pasado les impidió poder plantar cara más seriamente a Brawn GP y su motor Mercedes.
La Scuderia Ferrari es la que más se ha reforzado de cara a esta temporada pues cuentan con el que sobre el papel es el mejor piloto de los últimos tiempos, Fernando Alonso, aunque este fichaje ha sido eclipsado por la vuelta de Michael Schumacher a la Fórmula 1. El piloto asturiano por fin cuenta con un material acorde con su calidad y un equipo volcado al cien por cien con el único objetivo de ganar, pues en Ferrari cualquier otro resultado no vale. Han sido con diferencia el equipo que más ha trabajado durante todas las pruebas de pretemporada y el que globalmente mejores resultados ha obtenido, tanto en prestaciones como en fiabilidad. Salvo por la amenaza "encubierta" de los Red Bull para mí son los claros favoritos para ganar este año.
La escudería Williams se ha renovado completamente, tanto a nivel técnico como de pilotos. El año pasado fue un gran año para Williams, siendo el primer equipo por detrás de los grandes, gracias a un Rosberg soberbio y a la fiabilidad de su motor Toyota. Sin embargo tras la retirada de la marca nipona de las carreras Williams contará este año con un motor Cosworth en plena fase de desarrollo lo que le podrá perjudicar, especialmente en la fiabilidad.
El equipo Renault de Fórmula 1 ha sido el único que se ha mantenido tras la espantada de las grandes marcas a finales del año pasado, aunque eso sí con un presupuesto ajustadísimo. Renault tendrá como objetivo ser el primer equipo de "los otros", es decir, por detrás de los cuatro grandes que son los que optan al título y a las victorias en los Grandes Premios. Su piloto estrella será Robert Kubica que estará acompañado por un debutante, el ruso Vitaly Petrov, siendo el primer piloto de este país que participe en la Fórmula 1. Si el año pasado con Fernando Alonso en sus filas sus resultados fueron pésimos, nada hace indicar que este año les vaya a ir mejor, sino más bien todo lo contrario.
El equipo Force India el año pasado dio un salto de calidad impresionante en sus resultados, logrando meterse ocasionalmente en los puntos y logrando incluso su primer podium. Para este año seguirán contando con el motor Mercedes que tan buenos resultados les proporcionó y con los pilotos con los que terminó el año pasado, es decir, Adrian Sutil y Vitantonio Liuzzi. El objetivo al igual que Williams, Renault y Sauber será el de ser el primero de "los otros".
La Scuderia Toro Rosso el año pasado tuvo un mal año, siendo el único equipo que no logró subir al podium en ninguna carrera. Este año, al igual que Force India, contarán con el mismo motor, Ferrari, y con los mismos pilotos con los que terminaron la pasada campaña, Sebastian Buemi y Jaime Alguersuari.
Lotus Racing es uno de los equipos debutantes este año, aunque no tiene nada que ver con el mítico equipo creado por Colin Chapman a mediados de los ´60. Contará con el motor Cosworth, común a todos los equipos debutantes, y sus pilotos serán dos veteranos de la Fórmula 1: Jarno Trulli y Heikki Kovalainen. Evidentemente el objetivo de estos equipos será el de luchar por no ser los "últimos de la fila".
El equipo BMW Sauber está formado a partir de los restos del antiguo equipo oficial. Peter Sauber, propietario del equipo desde su creación y que se mantuvo en el staff directivo cuando BMW se lo compró volvió a hacerse con el control para permanecer en la Fórmula 1. Pese a su nombre el monoplaza contará con un motor Ferrari, al igual que antes de que llegase BMW al equipo. El nombre BMW se ha mantenido para que el equipo conservase los privilegios adquiridos durante los últimos años y no fuese considerado como nuevo, aunque al final la FIA lo ha englobado dentro de los equipos debutantes.
Virgin Racing ha sido la cenicienta en los test de pretemporada, con el permiso de Hispania Racing Team que ni siquiera ha rodado. Sus coches han sido los más lentos con diferencia, los más sencillos tecnológicamente y los menos fiables. Cuentan con motor Cosworth y sus pilotos serán Timo Glock y Lucas Di Grassi. 
El Hispania Racing Team es la favorita para llevarse el galardón de "farolillo rojo" de la categoría. Han tenido problemas graves de financiación, lo que les impidió estar en las pruebas de pretemporada. El equipo no ha rodado nunca con un Fórmula 1, sus pilotos Bruno Senna y Karun Chanhok tampoco han rodado nunca con un Fórmula 1 y además su presupuesto es mínimo. Para ellos terminar un Gran Premio ya será una victoria, aunque sinceramente para participar de esta manera en Fórmula 1 mejor quedarse en casa.
Bueno estos son todos los ingredientes para un buen espectáculo. Esperemos que al juntarlos todos en la parrilla de los Grandes Premios de este año nos salga lo que todos queremos: carreras igualadas en la lucha por la victoria, con grandes batalles entre los mejores pilotos del mundo y una cantidad increíble de adelantamientos. La solución a partir del próximo fin de semana.






Yamaha consiguió el año pasado su primer Campeonato del Mundo de Superbikes con Ben Spies, pero el prodigio americano ha dado el salto a MotoGP por lo que no estará para defender su título. 


El equipo BMW afronta su segunda temporada en Superbikes con la misma plantilla de pilotos sobre sus S1000 RR, el veterano Troy Corser y Rubén Xaus. El año pasado no se lograron grandes resultados, pero haciendo la inevitable comparación con Aprilia que también hacía debutar su moto en este certamen, pues entonces no se puede hablar bien de BMW.




Citroën contará de nuevo con un equipo semioficial, el Junior Team, formado por Sebastien Ogier y el fichaje mediático del año Kimi Raikkonen, que abandonó la Fórmula 1 para pasarse a los rallyes de la mano de Red Bull.
El equipo semioficial de Ford seguirá siendo el Stobart que también repite alineación con Henning Solberg y Matthew Wilson.


La historia de Mitsubishi con sus World Rally Cars resulta, cuando menos, curiosa. La firma de los tres diamantes fue la auténtica dominadora de la segunda mitad de los ´90 en el Mundial de Rallys, logrando cuatro títulos mundiales consecutivos con Tommi Makinen (1996-97-98 y 99) al volante de sus Evo de Grupo A; siendo la única firma involucrada en el Campeonato que no optó por participar con coches en la categoría WRC, manteniéndose fiel al Grupo A y además siendo competitiva.
El Mitsubishi Lancer EvoVII inscrito en la categoría WRC, primer vehículo de la marca con esta homologación, debutó en el Rally de San Remo de 2001 para sustituir al EvoVI de Grupo A que había llegado a su tope de evolución. A ese rally llegaba el piloto estrella de la firma nipona, Tommi Makinen, empatado a puntos con Colin McRae en el liderato del Campeonato del Mundo de Rallyes con 40 puntos cada uno y a falta de cuatro rallyes para finalizar el certamen incluyendo la cita italiana.

El debut del nuevo coche se produjo en el Rally de Montecarlo de 2004 terminando Gilles Panizzi en sexto lugar y dándole al nuevo Evo sus primeros puntos en el Mundial de Rallyes. Sin embargo todo fue un espejismo y aunque parecía difícil empeorar los resultados logrados con los Evo VII, en esta temporada con el nuevo WRC se logró, por lo que tras el Rally de Alemania se dicidió cancelar su participación en las siguientes pruebas para centrarse en el desarrollo del coche.
De cara a 2005 se adaptó la carrocería a la nueva anchura permitida por el reglamento y se decidió cancelar el trabajo de desarrollo en los diferenciales activos que serían suprimidos para la siguiente temporada. Se siguió contando con Gilles Panizzi y Gigi Galli si bien éstos últimos serían quienes se alternasen el volante del segundo Evo, quedando el primero reservado a Harri Rovanpera, excepto en los rallyes de asfalto.
En 2006 el equipo MMSP alquiló sus Lancer a una serie de pilotos encabezados por Gigi Galli para disputar algunas pruebas del Mundial. La más significativa fue el Rally de Suecia en el que los dos compañeros de equipos ocasionales Galli y el sueco Daniel Carlsson entablaron una cerrada lucha por el último escalón del podium, que al final alcanzó el piloto sueco por sólo 7 segundos de diferencia entre ambos, siendo el mejor resultado en conjunto de los Lancer Evo WRC en su trayectoria deportiva, pues nunca antes habían terminado dos coches en la zona de puntos.





